Guilberto Ramirez
Con una inmensa tristeza y un profundo dolor en el corazón, hoy me toca despedir al Dr. Gustavo Adolfo Schaerer Del Puerto.
Durante varios años tuve el privilegio de ser su cuidador, y en ese tiempo no solo conocí a un gran profesional, sino también a un ser humano extraordinario, lleno de sabiduría, respeto y bondad.
El doctor dejó una huella muy grande en mi vida. Me enseñó mucho, me habló de la vida, de los valores, de los derechos y de la importancia de tratar siempre a las personas con dignidad y humanidad. Cada conversación con él era una enseñanza, y siempre llevaré conmigo todo lo que aprendí a su lado.
Hoy siento un dolor muy grande por su partida. Se va una persona que admiré profundamente y a quien siempre recordaré con cariño, gratitud y respeto. Haber compartido tantos años a su lado fue un honor que guardaré en mi corazón para siempre.
Quiero hacer llegar mi más sincero pésame a sus tres hij@s y a toda su familia. Sé que ninguna palabra puede aliviar un dolor tan grande, pero deseo de corazón que encuentren fortaleza en el amor y en los hermosos recuerdos que dejó el doctor en cada una de sus vidas.
Que Dios lo reciba en su santa gloria y le conceda el descanso eterno.
Gracias por todo, querido doctor. Nunca lo olvidaré. Descanse en paz
Durante varios años tuve el privilegio de ser su cuidador, y en ese tiempo no solo conocí a un gran profesional, sino también a un ser humano extraordinario, lleno de sabiduría, respeto y bondad.
El doctor dejó una huella muy grande en mi vida. Me enseñó mucho, me habló de la vida, de los valores, de los derechos y de la importancia de tratar siempre a las personas con dignidad y humanidad. Cada conversación con él era una enseñanza, y siempre llevaré conmigo todo lo que aprendí a su lado.
Hoy siento un dolor muy grande por su partida. Se va una persona que admiré profundamente y a quien siempre recordaré con cariño, gratitud y respeto. Haber compartido tantos años a su lado fue un honor que guardaré en mi corazón para siempre.
Quiero hacer llegar mi más sincero pésame a sus tres hij@s y a toda su familia. Sé que ninguna palabra puede aliviar un dolor tan grande, pero deseo de corazón que encuentren fortaleza en el amor y en los hermosos recuerdos que dejó el doctor en cada una de sus vidas.
Que Dios lo reciba en su santa gloria y le conceda el descanso eterno.
Gracias por todo, querido doctor. Nunca lo olvidaré. Descanse en paz